Hoy nos toca como adultos, tener que ser eso, adultos. Ser seres maduros que tengan los recursos necesarios para afrontar lo venidero del exterior; y aún más madurez para aquellos que han forjado una familia y que tienen que ser escudos para ese núcleo. Nos imaginamos que la noticia de arrancar un ciclo escolar desde casa, modifica nuevamente nuestra estructura, nos arranca la ilusión del retorno a una cotidianeidad y nos agrega una doble responsabilidad. Sin embargo, para ello te sugerimos lo siguiente:
- Es bueno ocupar la mente en actividades, pero es aún mejor buscar momentos de reflexión personal.
- Disfruta los momentos, por más pequeños que sean, que te permitan tener sensaciones placenteras y diferentes a las que se empiezan a hacer presentes durante la pandemia.
- Mantente en comunicación con tus seres queridos, amigos o conocidos.
- Establece metas a corto plazo y que te sean fáciles de cumplir, sin sobre exigirte.
- Realiza actividades placenteras más allá de las establecidas socialmente (escuela, trabajo, etc.).
- Si detectas que tu estado emocional está alterando cualquier área de tu vida, busca ayuda de un profesional de la salud. No dejes que ese sentir crezca.