Sin embargo, tampoco el repetir es un acto con puras connotaciones negativas. Juan David Nasio en uno de sus textos, nos menciona que existen dos tipos de repeticiones:
- Sana, que es aquella que busca la conservación del sujeto y de su bienestar. Por medio de esta podemos afirmar nuestra identidad y lograr que la repetición sea un acto genuino y de construcción.
- Patológica, la cual nos lleva a repetir inexplicablemente nuestros errores y fracasos, con una necesidad de entrar en un círculo que no podemos entender y que llevarlo a la conciencia para elaborarlo se torna complicado. Por ejemplo, la repetición de una ruptura amorosa con muchas parejas.